Antes que nada, gracias Alex, por la nominación.

Si quieren saber más de él pasen por el Blog de Alexkev, sino tambien pueden hacer como yo y seguir las discusiones y comentarios en la blogosfera de wordpress.

Estos son los premios:

Premio Calidez
Premio Calidez

premios_dardo.jpg
Premio Dardo

Este premio tiene algunas reglas que hay que respetar y son las siguientes:

. Publicarlo en un post haciendo relación al autor y Blog de quien te lo otorga.

. Hacer un enlace al Blog citado.

. Elegir cinco Blogs en los que consideres similares cualidades (calidez) que aquellas por las que lo recibes.

. Enlazar los Blog’s nominados.

. Hacer constar estas reglas.

Y estos son mis nominados:
Premios Calidez

Bananamoon  - http://bananamoon.wordpress.com

Juje - http://juje.wordpress.com

El saco roto - http://elsacoroto.wordpress.com

Demry - http://demry.wordpress.com/

Carolina - http://escritoscarolina.wordpress.com/

Premios Dardo

El bucanero - http://elbucanerodeescobar.wordpress.com/

Esencia 21 - http://esencia21.wordpress.com/

Cristian - http://wwwelotrolado.wordpress.com/

Diario Digital - http://arnews.wordpress.com/

Radio Latitud Sur - http://radiolatitudsur.wordpress.com

Bueno, querido Círculo de Lectores, no estamos viendo.

Explicaciones

Nunca a pasado tanto tiempo sin que postee algo en este blog, desde hace dos años siempre publico algo al menos una vez al mes. Pido disculpas, pero una epoca de esterilidad creativa sumada a nuevas y muchas responsabilidades laborales, que antes no tenia.

Y parece ser verdad que detras de un escritorio la creatividad se apaga,y tambien puede ser verdad que sólo hace falta una pequeña chispa para ponerla a brillar otra vez.

Debido a las circunstancias antes dichas, he leido tarde en comentario de Alexkev, de lunita, de algunos más; les pido disculpas.

Han pasado muchas cosas, les contaré algunas, no todas, pues este no twitter ni un fotolog adolescente. Continue Reading »

Lo parí. Sabe dios como, porque yo sola en el campo lo pujé, y me desmayé. Cuando desperté él estaba allí, fueron sus gritos los que me despertaron, se las había arreglado para amamantarse el desgraciado. Aunque la comadre me dijo que quizá fue el mismo diablo quien lo puso en mi pecho. Pero el muy jodido con sus graznidos no me dejó dormir toda la noche. Dios debe saber porque no se murió, no hice mucho para evitarlo, pero ahi lo tenemos todavía vivo.

Continue Reading »

¡Vuelve!

¡Vuelve!¡Vuelve!
Tan lejos te has ido,
estarás cansada de caminar,
tanto como lo estoy yo.

¡Vuelve!
Por ese camino,
el que un día tomaste.
¡Vuelve! Y seremos dos.

¡Vuelve!
Las estrellas nos esperan,
para juntos de la mano,
cerrar los ojos y soñar, otra vez.

¡Vuelve! Con el cielo en tus ojos
y el fuego en tus cabellos.
¡Vuelve! Que los días han pasado
y no te he podido olvidar.

¡Vuelve!

Ganso

Sobre el post
Este post se va construir en partes, conforme las vaya escribiendo.
Se que así no lo voy a terminar, pero haré el intento.

El personaje: 

Ganso:
Es un muchacho que nadie comprende. Va por la vida recibiendo golpes y golpes. Aun hoy se pregunta como hizo para vivir tanto tiempo. Es una adolescente de edad indefinida.

Quedamos como amigos,
después de una larga charla,
muchas discusiones,
unos buenos besos y
mejores noches juntos

Quedamos como amigos,
nada se pudo hacer, 
y fue mejor así.
La quería matar y ella a mi
sin embargo que cálida es su piel.  

Necesitabamos un poco de azucar, 
y otro de sal,
pero se nos pasó la mano,
con el picante y tanto qué; 
terminamos los dos con lesiones en el corazón,
pero siendo amigos.

No me quejo sin embargo,
pues en nombre de una buena amistad,
a veces:
destruimos las sabanas y la cama,
recordando aquellos días que nos sobraba,
la azucar, sal y el picante.

Suele suceder que en momentos, ciertos momentos, mientras dejo que el mundo suceda a mi alrededor se me ocurren las más maravillosas ideas, los mejores dialogos, situaciones muy graciosas; pero sobre todo las ideas. Sucede también las muchas de las veces que no tengo como guardar toda esa ebullición creativa. Bien sabe cualquiera que es imposible escribir en un cuaderno montado en un colectivo (sin embargo este texto fue escrito así).

Quizá deba comprarme un grabador de voz, no se como me vería con uno de esos hablando mientras viajo, no se.

Cierro los ojos y pienso cosas que pueden pasar, y no hablo de cosas triviales o imaginarias, hablo de cosas posibles, lo malo es saber que todo lo que imagino no va suceder nunca.

Ante lo dicho en el parrafo anterior, no estoy diciendo que me sucedan cosas impensable, sino que si quiero que algo suceda no debo pensar en ello, triste.
Soy de aquellos que se alimentan del pensamiento, de los sueños, que cuando cierra los ojos disfruta como si realmente viviera en un sueño.

Mi problema es la realidad que me es tan extraña.

Ayer me corté el dedo, fue un corte pequeño, justo en la punta del dedo.
Tenía hambre y lo unico disponible eran una verduras y una lechuga que se hacía vieja en la heladera.
Aunque se cocinar, no pude hacer demasiado con lo poco que había, decidí entonces hacerme una ensalada. Las ensaladas me gustan con limón, tolero poco el sabor del vinagre, tampoco le pongo pimienta, de ningún tipo. Limón, sal y aceite de oliva es para mi perfecto y para las verduras suficiente.
Al limón lo escurro en la ensaladera y agrego un poco de sal. De todo la cebolla va primero pues necesita más coción luego el tomate y la lechuga, que todos sabemos que se cocina muy rápido. Y no nos olvidemos del aceite de oliva.
Sabido esto sólo hacía falta cortar las susodichas verduras. El tomate y la lechuga son faciles, trozos grandes al fin, en unos pocos cortes están listos.
El problema es la cebolla, que como sabrán tiene distintas formas de cortarse, además que suele desarmarse en sus capas cuando no se la sujeta debidamente. El corte que a mi particularmente me gusta para ensaladas es el que los cocineros llaman “juliana”. No es un corte fácil. Para los que no saben con este corte la cebolla debe tener aprox. un milimetro de espesor por lo que requiere un cuchillo muy filoso, mucha práctica y coordinación para ir retirando los dedos cuando llega el cuchillo; el problema sin duda, por los hechos, estuvo allí; mi diestra fue más rápida que su compañera.
El corte no fue profundo, sólo me rebané la piel, medio centimetro cuadrado para ser exactos y en la punta del dedo medio. El dolor no fue tanto como la sangre que largó. Eso sí, salvé la ensalada y con un curita en el dedo la terminé.

Formas de cortar la cebolla

Sin título

Curioso, pero cuando voy a escribir algo, si empiezo con el título, es muy seguro que nunca termine el escrito. Deber ser por querer darle un final antes de haber empezado.

A veces en la vida suele suceder así, que imaginamos cosas que no han pasado nunca y por esas cosas de la vida nunca pasan. O debe pasar por no dejar crecer lo que uno hace, debemos dejarlo que corra y se sienta libre y vaya por donde quiera ir, pues así interpreto lo que escribo, algo que siempre está vivo.

Y viven desde que los empecé, concibiéndolos, algunos por sólo unos días otros ya llevan muchos años. Después viven en cada uno que los lea, he ahí que sucede algo mágico, pues he logrado trasmitir lo que pienso, pero no de manera idéntica, sino a través de la interpretación (o la ensoñación). Es entonces ese pequeño escrito un parte mía y una parte del lector. No son imagenes son imaginaciones. Por eso me gusta escribir, y me gusta mucho más que lean lo que escribo. Es como ser un dios de un mundo completamente nuevo donde todo se puede cambiar.

Sólo espero no empezar otra vez con el título.

Hace un poco tiempo me compré un reloj, no cualquiera, si no uno adaptado a mis necesidades, es decir: Práctico, con baterias semi-eternas y muy, pero muy simple, pues detesto la ostentación.

Desde que lo compré me di cuenta lo odié. Pobre reloj. Lo odié por varias razones, algunas de ellas injustificadas. Varias veces lo he olvidado, pero no me preocupa, siempre los olvido en los mismo lugares: En el baño, en el escritorio, en la mesa, en la repisa o abajo de la cama.

Son lugares comunes para olvidar un reloj. Porque retirarlo de la muñeca, porqué molesta. En el escritorio no deja apoyar la mano, en la mesa lo mismo, en el baño el jabón se acumula en el y en la cama parece un elemento extraño.

Lo odio por que me obliga a llegar temprano, porque soy impuntual por naturaleza. porque le mentí adelantandolo para poder llegar temprano, sin obtener resultados. Me he dado cuenta que está tomando el control, sin embargo soy de las personas que no se rinden. Hoy, ahora, en este preciso momento, nose donde está, es mejor así.

En conclusión es molesto el reloj, pero lo necesito. No se pueden imaginar cuanto más tarde llegaba sin el.

Esto fue el resultado de leer en el blog de Carolina este post: Manual de Instrucciones

En el atardecer,
Cuando el sol baña las paredes de tinte rojo,
veo en ti la mas hermosa,
la “dama bellissima”.

Cuando la luna delicada desde el cielo me mira
pienso en ti,
en tus bellos ojos.

Aquella tarde, Lucia muy hermosa, con el sol y su tinte rojo…

…muchas más cosas expresarían lo que siento, pero que nose como escribirlas…

Tienes

Tienes esa rara cualidad de hacerme sentir bien, con solo sonreir;
de hacerme sentir mal, por no mirarme;
de tenerme todo el día pensando en ti.

Tienes muchas cosas hermosas, y otras no tanto;
Pero las quiero a todas sin que falte ninguna;
porque te quiero a ti, así como eres, con esas pequeñas cosas.

¿Puede un amigo enamorarse de su amiga?

Si, me enamoré con su sonrisa; la primera, y de sus ojos alegres que son mi perdición.

Tengo, por supuesto, miedo, de ella, de su corazón, que no me quiera, que su cariño sea otro.

Pero no puedo evitar pensar que todo en ella es tan perfecto.

¿Habrá leído un “te quiero” en mis ojos cuando la miro?Es un “te quiero” sincero, del corazón. Un “te quiero” que tiene miedo y sufre por ser un “Te Amo”

Ahora me pregunto:¿Una amiga puede enamorarse de un amigo?

Quizá si, quizá está gritando con vehemencia, tristeza y alegría a la vez un “te quiero” tan grande que no puedo verlo.

No quiero crear nada más, absorbido por el mundo y sus ideas; sus medios y sus monopolios. Me niego a ser parte de algo que no me satisface. No voy a dar un paso atrás o al costado, me detengo, pues me quiero proclamar libre y no puedo, se que no voy a poder, pero al menos voy a intentarlo.

La televisión, eterna enemiga, constantemente apagada como un muerto que me mira insomne, tentador y locuaz. No la quiero más. Mis manos constreñidas en temblores se rehusan a acabar con ella.

¿Que he sido en este tiempo? Es una pregunta que me hago siempre. No se tampoco que soy ni que seré, tan perdido estoy. Continue Reading »

Amiga…?

Amiga mía, me es tan difícil verte y hablarte; hablarte y verte, todo eso a la vez. Con el tiempo amiga; con el tiempo, tu belleza y tu impasible indiferencia has logrado que me enamore de vos.
No encuentro el camino para decirte, tímido aunque sea, que me gustas, me gustas mucho; que te quiero.
No encuentro las palabras, yo que antes podía armar frases con facilidad. No encuentro la frase correcta que exprese lo que siento.
Te me vas, aparecés, y te vas otra vez.
Te quiero detener, abrazar, besar, sentirte mía; explicarte que sin ti, con tu indiferencia me estás matando lentamente y es posible que nunca sepas que este tu amigo, está enamorado de vos.

Ya no sirve nada

Muchas cosas no tienen sentido,
casi todas las mías.
Un golpe duro contra mi propia existencia,
un golpe bajo.

Me encojo hasta ser minimo, insignificante.
hasta perder la consciencia de mi ser.
Hasta olvidar.

Me siento sólo, más sólo que nunca;
olvidado.

Demasiado viejo para aprender amar,
demasiado joven para perder las esperanzas.
Sin nada por continuar, porque he de continuar;
porqué.

He querido y se pierde,
lo que anhelo se me escapa,
como el agua entre los dedos,
ante mi triste mirada.

Son golpes tan fuertes dijo el poeta,
él no lo supo, como he de saberlo.

Algunas veces

Algunas veces las vida duele,
demasiado,
cómo para poder soportarla.

Algunas veces es el llanto,
ese tonto,
que del pecho no quiere salir.

Algunas veces soy yo el extraño,
perdido,
en esta vida,
en este mundo.

No creo saber cual fue el primer cuento que escribí. No creo que haya sido un cuento, pues imagino que fue hace mucho tiempo. Recuperé hace poco —unos meses atrás— un poco de eso que escribí hace muchos años. No los reproduzco por vergüenza, porque los encuentro pueriles en demasía, tanto que los leo y no evito sonrojarme, pero admito también, que el tiempo no ha pasado en vano, que he aprendido, que horas incansables de lectura han servido y tanto más han servido las horas de escritura. Muchas horas frente a la computadora, con el procesador de textos. Los conozco todos, los procesadores de texto, desde aquel en DOS que era tan rudimentario que mejor valía escribir a mano. El procesador de texto, o mejor la computadora, se llevaron también algún magnífico ejemplar de mis horas de sueño.
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Tú,
tus ojos,
estrellas en el cielo;
faroles,  mi oscuridad.
¡Me vuelven loco!

Tú,
tus labios,
sólo tus labios;
tanto tiempo deseados.
¡Me vuelven loco!

Tú,
tu sonrisa,
fresca brisa;
primavera en mi corazón.
¡Me vuelven loco!

Tú,
y sólo tu,
sin nada de lo dicho antes;
tu alma y la mía.
¡Para ser felices!

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Un hombre abstracto miró a una mujer, que pensativa miraba por la ventana.

—¿Que ves? —Preguntó él.
—¿Acaso importa?
—Por supuesto. No quiero estar por siempre adivinando. No otra vez, suficiente tengo con la aquella sonrisa.

El hombre, hombre al fin se detuvo un instante mirándola. Era tan bella en esa posición.

—¿Que miras? —Dijo ella, sin voltear, solo adivinando donde posaba su mirada el hombre abstracto.
—Lo sabes bien. He estado ahí mirando desde siempre aún antes que miraras por esa ventana.
—Hay un hombre que mira desde el noroeste. No se que está buscando. Pero desde hace tiempo mira con ahínco para acá. Continue Reading »

Mi querida muchacha, te han golpeado, te han aturdido con sus palabras. Ya nada tienes que hacer, ahora muere el Dios que no existe te recibirá en el mundo de tu fantasía. Muere, no sonrías, tonta.

Mi muchacha más lo sentiré yo que pierdo la mejor de mis fieles. Te he dejado que hurgues, que te satisfaceras con mis posesiones. Mírate ahora, tonta, solo te queda sonreír.

Muchacha, mía. Porqué así lo quise con el poder que me da el señor dinero.
¡Muchacha! ¡Muchacha! ¡Muchacha!

En susurros te digo: ¡Muere ya! Muere ahora que todavía puedes ser feliz.

Muchacha, donde vayas, recuerda la casa que dio cobija, y vuelve, muchacha, junto con las golondrinas.

Adiós Muchachita.

Hoy, hace muchos años atrás, nací. No se puede decir gran cosa, fue un día normal. No hubo partera, ni toda la familia estuvo esperando en las puertas de la casa, como hubiera querido, fue en un hospital pulcro e insipido lleno de olores que luego odiaría.
Fue Miércoles, no como hoy que es Jueves, segun algún calendario hubo luna llena, y además fue 5′ minutos de pasada la media noche. Continue Reading »

He imaginado éste reencuentro amiga mía, por mucho tiempo. Lo he imaginado con los ojos abiertos y soñando también. En el tu yo estábamos juntos otra vez. Que ironía, con lo lejos que estamos ahora. Recuerdo pequeños trazos de mi imaginación, caminamos, de eso estoy seguro. El cielo; o era gris o era azul, pero con muchas nubes. Mi mano tomaba la tuya con delicadeza, con la delicadeza que se toman las flores para sostenerlas, admirarlas y no maltratarlas.  Continue Reading »

Desearía… tantas cosas desearía, hoy, esta noche. Pero de todas ellas sentir tus labios es la más necesaria.
Se que es medio imposible, que estás lejos, que aun a pesar de mis pensamientos, tu en mi no piensas.
Y no te culpo, soy un cobarde no se decirte “amor”, no se como decir lo que siento. Es tan fuerte mi sentimiento, que me cierra los labios y sólo me permite observarte.
Me encanta tu sonrisa, me encantan tus labios, me encanta tu forma de ser, como caminas, como ríes, como hablas, como me dices…. cualquier cosa. Estoy enamorado de ti, de todo lo tuyo y no se como decírtelo, espero, solamente espero y espero que no sea muy tarde, que te des cuenta. Que por fin me mires con otros ojos, que no sea solamente tu lindo tío, que sea tu amor, y nada mas. Prometo darte lo poco que tengo, como dice la canción, Quizá porque soy un mal negociante / no pido nada a cambio de darte, / lo poco que tengo, / mi vida y mis sueños….   Continue Reading »

Que cosas maravillosas podría contar un buen narrador, yo solo cuento cosas que sucedieron, un poco distorsionadas por la memoria, que es la manera mas creativa de perder el camino de un relato.

Acababa el año 1966, fidel y los suyos habían puesto pie en Cuba. El Che, ya era leyenda, andaba con su revolución por algún lugar, lugar que nunca pude recordar. Era diciembre, lo recuerdo bien, un amigo y yo decidimos viajar a conocer america. Teniamos poco dinero y ninguna moto, pero igual emprendimos el camino. La idea era viajar… Continue Reading »

Hoy, por percances fatales, he decidido hablar sobre mi muerte. La siento cercana y fría, como a todos cuando el momento llega. Es un grito agudo que reclama por mi. La he sentido punzante contra mi pecho. La he sentido presente con su hálito elido detrás mio. No es tragedia. Me iré como otros tantos, sin laureles ni gloria. Habré, eso si, conseguido unos pocos méritos, pocos y pequeños, demasiados pequeños para nombrarlos hoy, acá, en este testigo papel. Continue Reading »

Continuación de la serie anterior, han pasado algunos meses y en las letras se va sintiendo la perdida.

Sin fecha
“¡Hola! Sabes, existe un pajarito, que todas las mañanas vuela a mi ventana y me dicta hermosas frases para ti. Insiste en que debes saberlas…”

Sin fecha
“Alguien me dijo alguna vez conversando, no pienses demasiado, escribe; y será eterno.”

05 de agosto de 2003
“Del frío, cómo tu abrazo, lo sentí vagar.
Del rumor del agua, cómo tu risa, la oí alejarse.
De luz, cómo la de tu ojos, en el cielo vi.
Del campo, cómo tu cuerpo, por él anduve.

El feliz mundo, en tu alma lo encuentro.
El sol brillante, en tu mirada lo hallo.
A los pajaritos piando, en tu voz arrullando.
A la alegría, en tu sonrisa.

Y el extrañar tu mirada es el sentir del pesar
que en ella encuentro mi martirio de soledad”

Sin fecha
“Las luces acarician su piel con placer.
Las sombras divertidas se pierden entre sus curvas;
es todo en ella, tan exquisito, tan sublime,
que el mismo viento vira por rozar su piel.
Cómo yo, simple mortal, puede ganar su corazón.
¡Mírame!, dejo todo por ti, pero ámame.”

Sin fecha
“Un beso del viento sentí con tu adiós.
Un beso que me roza y abandona.
Un viento que llevó lejos tu recuerdo.
Un recuerdo eterno de flores blancas y brotes tiernos.
Un tierno verso recite en tu mirada.
Un beso, como aquel que no olvidé.”

 Notas perdidas

Son todos inconclusos, algunos con fecha, otros de algún momento, pero todos sinceros.

Sin fecha
“A veces espero encontrar algo mas que un sueño al final del día. Espero poder encontrarte a ti, mi amor, esperando para consolarme y ayudarme en este camino que cada día se hace mas difícil…”

Sin fecha
“Es cierto; más te alejas, más te extraño; mucho mas que antes.
Ahora en primavera te anhelo, cómo antes… cómo ayer.
…”

14 de febrero 2003:
“La marca indeleble de tu amor, los rasgos imborrables de tu mirada, la tibieza eterna de tus labios, el calor perenne de tu cuerpo; es lo que yo quiero.”

16 de febrero 2003
“Pensaba regalarte una flor,
pero no soy jardinero.
Pensaba regalarte un poema,
pero no soy poeta.
Pensé entonces:
te regalare amor,
y eso te doy:
Todo mi Amor.”

Sin fecha
“Que hermoso es todo lo que veo.
Cómo quisiera que veas lo que mis ojos ven.
Que sientas en tu corazón lo que mi corazón siente.”

Esos son los dias de nuestras vidas;
aquellos que miraba tu rostro;
envuelto dulce;
en bellos auroras.

Eso pequeños días 
que tonto entre los alféizares;
dichoso miraba, y nos mirabamos;
esos días de calores juveniles.

Estos son los dias de nuestras vidas;
ahora que el tiempo pasó
los rubores con las miradas y las sonrisas;
al rostro llegan en trueno galope;
no solos, ahi estan también, tu y todas ellas.

Hermosos dias de nuestras vidas;
ahora tan lejanos;
como un susurro tuyo;
tan cercanos;
como caricias tuyas;
tan solos que sólo yo quedo.

Apuesto que a todos les pasa lo mismo. No tener nada para escribir. No encontrar, dentro de su propio ser, esa pequeña llama que prende el fuego de nuestra imaginación. Los cuentos ya no empiezan con “Había una vez…” ni serán felices nunca más. El que pensaba escribir, y aún no pierdo la esperanza, empezaba mas o menos así: “La mañana del tres de Abril ella se dio cuenta que había matado a…” y ahi se apagó la pequeña llamita, esa que les hablé hace un momento, la de la imaginación. El nombre del finado le puso el pie a mi cuento, para su caida. Por eso, en la mayoria de las veces, los nombres elegidos son siempre los mismos, una y otra vez. En muchos cuentos viven por un tiempo el Juan o Miguel, nombres que desde luego cambio por otros menos comunes. Y, es que, me parece que para cada nombre que elijo existe una persona que conozco.

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Muchas de las cosas que tenenos han desaparecido por el transcurso de los años. muchas algna mas queridas, otras menos… algunas tienen historias que no pueden contarse —guardadoras invaluables de momentos— una de ellas es mi bendito tecladito de mi primera computadora. Ese tecladito que en su endeble apariencia, me llevó de ser un novato con las computadoras sin nada de experiencia a ser un novato con mas experiencia. Ese tecladito que estoico soportó los embates de mi furia… en aquellas tardes de aprendizaje, cuando mi computadora y yo no estabamos conociendo (después aprendería que de nada sirve golpearlas, nunca van a funcionar como uno quiere). Continue Reading »

Los labios, tus labios,
mis labios;
besados tantas veces;
acariciados, mordidos.
Hoy los extraño;
cómo quien extraña el agua dulce
en un mar de besos salados.
Cálidos carmesíes de cielo.
¿Dónde están?
Otra vez sobre mis lobulos,
sentir los quiero, traviesos.
Sentir anhelo tu aroma inocente
de niña precoz.
Oh tus labios,
capullo juvenil del deseo;
los extraño, amor mio.
Los extraño…

Te he dejado, por fin.
No ha sido fácil, te he querido mucho.
Me ha costado decir: ¡Adiós!.
Pero era necesario.
Estoy tranquilo, ahora,
aunque mañana te extrañe otra vez.
He sabido decir: ¡No más!
No te volveré a ver.
No dudes, te quiero;
pero me hiciste daño.
Quizás estoy siendo demasiado duro,
sabrás perdonarme.
Soy un torpe para el amor.
Sin embargo, he aprendido a saber;
cuando me quieren y cuando no;
sabes a que me refiero.
“No más” es “No más”
si me equivoqué, ahora es tarde.
Mi camino y el tuyo se han separado,
y quizá sea un alivio.
Alguna vez te abracé y te dije “Te quiero”
¿No?
Que lástima, no habrá otras oportunidades,
Por fin te he perdido.
¡Adiós!

Adiós

— Desearía, —Dijo la niña —Que no te fueras. —Y sus manos apretaron con fuerza las mías
— Te voy a extrañar —Contesté casi al instante —Nadie va ser como tu. —Y acerqué mi cuerpo al suyo.
— No mientas —Contestó. Una lágrima brilló con la luz de la luna. —Por favor no mientas, no lo hagas. Continue Reading »

Un tequila

Un tequila, o dos.
da lo mismo
para olvidar.

No quiero,
tus labios,
o tus ojos,
son para llorar.

No sentir,
no recordar,
me es ahora habitual.

si, un tequila,
dos,
tres,
todos,
solo quiero…

ya sabes, olvidar.

Hoy

Años atrás, un verano, la conocí;
durante un tiempo mi amada;
sus besos y abrazos la hicieron entrañable.

Pero se fue también, como todas;
ni un beso, ni un adiós;
solo el recuerdo de su amor.

¡Adiós!, ¡Adiós! Pensé, te extrañaré;
mañana con pena, por ti escribiré;
unos versos tristes al amanecer.

Anoche quise decirte algunas cosas, pero no pude, siempre me es difícil decir que pienso o siento cuando te tengo cerca, por eso elijo la mentira o el disimulo en esos momentos, para esconderme.

Esto explica porque estas leyendo este papel en lugar de estar escuchando mi explicación. Ya me conoces. ¿No? Quizá para mi sea mas fácil expresarme en un papel que frente a tu linda mirada.

Quiero que sepas que he decidido olvidarme de ti. Que mi mente no recuerde nunca más nada tuyo. Tengo demasiadas ilusiones rotas como para seguir imaginando nuevas y solo recibir indiferencias. Continue Reading »

Mientras dormías

Mientras dormías, bella, sonriente, tranquila.
Suspiraste, te miré.
Si supieras, me estoy enamorando.

Tu delicado cabello, sobre tu blanca piel;
quiero acariciar.
Te mueves, te miro, me sonrojo.

Delicado pétalo de flor.
Tus labios con mis labios quisiera rozar.
Y tu aliento almizclado poder aspirar

Delicado botón de rosa.
Muero por decirte al oido,
que eres la más hermosa.

Que me enamorabas.
Mientras dormías.

Mariposas

Eran dos mariposas.
Una volaba por encima de los claveles rojos,
la otra por las bellas margaritas de centro amarillo como el sol.
Una de blanco color cual algodón en estación,
la otra de prieto color adornada de bellas motas doradas.
Una se infatuaba el orgullo al verse reflejada en cierto charco límpido,
la otra reía al viento de la mañana más alegre que su amiga.
Ambas en el mismo campo vivían y por las mañanas atendían,
cuidadosamente las enseñanzas del sol y de las nubes.
Por las tardes cada cual vestía,
de sus mejores galas y de sus mejores versos.
En un suspiro coqueteaban con las margaritas y los tulipanes,
y hasta con el mismo viento.
El sol mira orgulloso como un padre,
pues eran las hijas de su adopción.
de seda negra y terciopelo amarilloEl tiempo transcurrió,
y de ellas,
cuando por el fruto de su esmero,
fueron las más bellas,
un apuesto joven se enamoró.
De primera vista el amor se vino.
Era un joven de grandes rizos y correteaba,
cual chiquillo enamorado;
y saltando, divertida se volvía su melena.
Por entre las praderas verdes corría el muchacho,
con los cabellos al viento.
y ellas lo besaron y se fueron, y no volvieron
lloró y lloró, con su manita las lágrimas se secó,
el pobre joven de grandes rizos.

Quizá

Quizá sea por el alcohol en mis venas.
Quizá los golpecitos cálidos en mi pecho.
sólo sean por vos, dulce muchacha.
Y si, ahora un poco ebrio y aún sobrio.
El tum tum silencioso sea por vos.

Quizá donde estés te susurre la soledad.
Quizá sea la frivolidad.
Quizá, sólo quizá.
Quizás no.

Y el río cálido del amor recorra tus venas.
Y Mañana cuando te levantes, en tu pecho.
Mi cálido arrullo encontrarás, muchacha.
Y con fuerza soportarás el duro brio.
Y la soledad silenciosa se alejará de vos.

Relato (prueba n° 1)

Imaginemos Buenos Aires, con sus calles estrechas y los edificios altos, imaginémosla suspendida en el aire desde algún lugar, sobre algún espacio.

— ¿Cuantos años tenes?
— Quince. ¿Con eso basta, no?
— No, no. Sos demasiado chico. ¡Volvé cuando tengas dieciocho!
— Bueno.

Relato (prueba n°2)

Imaginemos una calle cualquiera, una hora, un día. Que sea ayer, que sea de noche y que la calle esté empedrada. Imaginemos una persona, o mejor, una pareja. Caminan por la calle, su sombra los acompaña. una sombra mas pequeña los viene siguiendo.

Relato (Final N° 1)

Imaginemos Buenos Aires, con sus calles estrechas, sus muchas luces y sus edificios altos. Continue Reading »

Ahora

Ahora no, ya no;
el sol en lo alto no brilla;
no para mi.

Ahora qué, se sentir;
triste, gris, triste, muy triste.
Nada de lágrimas, digo;
y no paro de llorar.

¡Basta! ¡Basta!
Aleja de mí tu mirada.
¡Vete! ¡Por favor! ¡Vete!
No quiero más tus palabras.
Te lo suplico. ¡Basta!
No quiero más,
tierno corazoncito.
¡Vete!

Ahora sé, con dolor;
que no soy tan fuerte,
que la roca más dura
al fin se quiebra,
que duele.

Pobrecito de mí;
duele, ahora.

La pequeña

Hoy estabas ahí, sola y triste;
te miré y te comprendí.
No me miraste, lo esperabas;
cómo ayer me esperabas a mi.

Huí, insensato de mi.
Corrí, lejos de ahí.
Tropecé y caí.

Tu imagen se rompió;
en mil pedazos tus labios se partieron.
Un pedazo más y otro, y otro, y más
pedacitos lacerantes me golpearon.

Contuve en mis manos,
tu pequeña nariz,
tus ojitos tristes,
tu sonrisa perfecta,
y todo se deshizo con un soplo del viento.

Miré, ya no estabas ahi.
Te habías ido ¿Con él?
Lloré… varias veces.
Si te quería muy tarde lo dije,
si me gustabas,
fue muy tarde,
tan tarde que te fuiste,
con él.

Tengo sueño,
y no puedo dormir,
deseo vivir,
volverte a ver,
te extrañaré,
siempre…

De mis cenizas

Una vez,
buscando en mis cenizas, encontré algunas cosas.
Papeles, pensamientos y muchos cachivaches,
también encontré palabras, llantos, y claro, muchas risas
y entre las risas mi nombre y el tuyo.

No lloré ni mucho menos
¿Pero porqué habría de hacerlo?
Sonreí, cerré los ojos y escuché,
sólo escuché..

Entre los cachivaches también encontré:
tu foto junto a mi; sonreías y yo te miraba.
La foto tembló y cayendo desapareció
por aquellos pensamientos se confundió,
no la busqué. Una risa tuya me distrajo

¡Un papel! ¡Un papel! Quiero un papel.
Dije, y entonces,
muchos papeles llegaron, escritos y sin labrar
y en uno de ellos, el más puro, escribí estas pequeñas tonterías.

Papel quemado

El papel se ha quemado,
no tenía casi nada escrito,
solo unos versos tristes que escribí pensando en vos.

El papel se ha quemado,
y de lo que escribí nada quedó,
sólo una lágrima en mi mejilla y unos versos que no recuerdo.

El papel quemado,
no era nada importante,
algunas cosas mías, de como me siento y nada más.Con todo eso se quemó el papel,
una parte tuya y una parte mía,
sólo una pequeña parte,
la parte que vivimos los dos.

Fue un jueves

Fue un día,
no recuerdo cual,
martes o jueves,
igual no importa.
Te habías ido.
Tu lugar vacío,
mudo testigo de tu calor.
Caminé por la casa,
encontré tus restos,
tristes restos,
vacíos y banales.
No lloré, sólo miré;
el vacío triste de tu lugar.

Lumen

Difícil estado de sublime emoción.
donde estoy,
todo acá está,
y no lo siento,
todo creo…. ¿o no está?
si…
si…
estoy acá,
y no en otro lugar.
Deseo..
nada, nada
no deseo nada,
lo tengo todo,
o no tengo nada.

El viejo que escribía

La radio chirriaba triste y melancólica, algunas notas de un viejo bolero podían escucharse entre todo el ruido. Un, dos, tres cantaba el viejo y empezaba otra vez. Un, dos, tres las lineas iban y venían, las palabras quedaban. El viejo escribidor escribía. A veces una sonrisa, A veces no, pero él siempre escribía. Una letra luego otra, sintagmas maravillosos. Imaginaba, reía, a veces triste, pero siempre continuaba. Un, dos, tres en la radio un viejo tango y el ruido triste danzaba con el dos por cuatro. La pluma iba y venia al compás de los latidos, lenta y cansina como un respiro, y aun el viejo escribidor escribía. Continue Reading »

El Monticulo (part. 2)

Continuacion de El Monticulo (part. 1)
—Si, como usted diga, señor. Pero aún no ha llegado el equipo forense y no hemos podido tocar el cadáver— dijo el oficial mirando a los ojos del fiscal.
—¿Y eso que tiene que ver? ¿Pretende que permanezca toda la mañana entre esta inmundicia?— Los ojos del fiscal por un momento relampaguearon en su cara pálida. —Creo que recordaré esta conversación cuando hable con el capitán.
—No, señor, pero no quise decir eso. Solo estaba informando.— El oficial estaba empezando a rogar cuando el Fiscal se acercó al Montículo. Continue Reading »

El tapón del pomo de la pasta de dientes estaba tan firmemente enroscado que, esa mañana, al intentar abrirlo, casi se rompió una uña. Miró sus dedos, estaban amoratados, intentó otra vez con mas fuerza, y una chorrito de sangre salió disparado desde la uña.
Aturdido se sentó sobre el inodoro, miró la uña. La sangre salía con fuerza de la punta del dedo buscó desesperado una curita, no lo encontró, utilizó un poco de papel, pero pronto el papel se llenó de sangre. Continue Reading »

Volviendo

El lunes volví a la universidad. Llegué tarde como siempre. No es culpa mía, es culpa del sol que se oculta tan tarde. Pasaba por el puente Pueyrredon y ya sabía que iba llegar tarde, pues estaba observando el precioso ocaso, y claro el ocaso hermoso solo lo puedo ver en el preciso momento que tengo que entrar a la universidad. Continue Reading »

El Montículo (part. 1)

El Montículo fue tirado en ribera del río en una noche fría y sin luna. El auto que lo dejó no se demoró ni un segundo más de lo necesario y pronto escapó por la avenida del río. Un borracho, que caminaba tambaleándose con su botella en la mano, fue el único testigo. La noche avanzó y el borracho se durmió al pobre abrigo de un espino escuálido. El olor del Montículo muy pronto atrajo todo tipo de bestias, y en muy poco tiempo los cimarrones que vivían en los meandros del río ya se disputaban furiosos la posesión del Montículo. Continue Reading »

Recuerdas

Recuerdas, cuando nos conocimos; recuerdas la primera vez que nos vimos.
Seguro que no, fue hace tanto tiempo, que tampoco yo lo recuerdo.
Recuerdas, la mañana cuando te vi después de tiempo.
Quizás no lo recuerdes, pero aun en mi mente vive ese recuerdo.
Recuerdas, aquellos momentos que como amigos reíamos, como dos tontos.
Esto lo debes recordar, yo nunca lo podré olvidar.
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El Circo

El pequeño Miguel corría por la calles sucias de su barrio. Desde arriba una melodía bajaba por entre las rústicas casa, era la música del organillo.

¡Es la feria! ¡Es la feria!— Gritaron algunos, eran los más grandes, los que ocultaban con sus enormes cuerpos el espectáculo.

¡Es el circo! ¡Es el circo!— Gritó él, pero nadie lo escuchó.

Corrió rápido entre la gente, quería ver de donde venía esa música, empujó a los mas grandes, los mas grandes lo empujaron a él. La gente parecía una marea difícil de superar por el pequeño cuerpo de Miguel. Y la melodía se iba, se estaba yendo, seguía su camino cuesta arriba. Miguel desesperó, quería ver. Continue Reading »

Suspiros

Todo es oscuridad, todo es frío, todo me sienta mal. Golpes en mi rededor retumban sobre mi ser. Siento el sonido tocar mi piel, el ruido golpear mi cuerpo. Oigo, los tambores funestos de la muerte, resonar en mis oídos. Todo es oscuro, la tinieblas se apoderan de mi. Estoy ciego, no lo sé, pero todo es oscuro. La paz de este silencio oprime mi alma. Como poder desde mi ser gritar, gritar fuerte, que el grito me devuelva la vida; pero no puedo. Oigo los golpes lejanos, los oigo firmes, pero lejanos. Continue Reading »

Querida amiga: Espero estés bien y seas feliz.Te escribo, no pienses que lo hago para pedir disculpas, aunque las necesito y lo digo en estas lineas, pero no son para excusarme, de ninguna manera. Escribo éstas lineas por que fluyen desde semanas por mi mente sin razón alguna, sólo tal vez por el hecho de tu recuerdo. En esta carta no son mis sentimientos los que se relatan, es sólo un corto relato de los sucesos de aquellos días, de forma casi explícita, desde mi punto de vista. Para que así puedas entender sólo un poco de lo que sucedía en mi interior por esos días. Continue Reading »

Así terminó, donde empezó, a las sombras del Fujiyama.
M
iraron ambos, incautos, absortos, el mirar del otro; mirar el pensar. Un atisbo feliz asoma en el aprendiz, en el fulgor de sus ojos. Ambos brillan, armaduras y espadas; ambos por la calzada; sabiendo que hacer, esperando al amanecer. Uno al otro, el tramo es corto, se acercan. Continue Reading »

Nadie conocía a Germán Campazola hasta el día que murió. El rumor se extendió pronto por todo el pueblo y casi todos se enteraron de como habían sucedido los acontecimientos.
Germán Había caminado, como todos los martes, por la plaza central junto a Estela, rumbo al cine. Antes, en la mañana, le había llevado el desayuno a la cama, llevaban más un mes de casados y eran muy felices. Caminaron tomados de la mano mientras cruzaron Continue Reading »