Historia de un final (part 1 – 2)

En ese pueblo nadie conocía a nadie. Germán sabía llevar un perfil bajo. Nadie supo de él hasta el día de su muerte. Y fue más por lo extraño de los sucesos que por la fama del muerto. El rumor no tardo en esparcirse por el pueblo hasta distorsionar completamente los hechos.

Germán caminó como todos los martes por la plaza central junto a Estela rumbo al cine, esa tarde era algo especial, re-estrenaban una vieja película de Humprey Bogart. Antes, en la mañana, le había llevado el desayuno a la cama. Llevaban menos de un de casados y Germán hacía todos los deberes, eran muy felices. Caminaron tomados de la mano mientras cruzaban la plaza, pasaron frente al niño de bronce con su cántaro lleno del que siempre brotaba agua. No pasó nada. Solo un grupo de chicos jugando con una pelota de fútbol. Había jugado con Estela sobre la cama, después del desayuno. Tomaron juntos una ducha he hicieron el amor. Era primavera, ella lucía unos anteojos de montura roja, bastante voluminosos, que le daba un aspecto infantil. Había sido un día normal. Casi llegaban al cine cuando ocurrió la primera cosa extraña, pero ninguno de los dos se percató de ello. La mujer era grande y vieja de cabello blanco bastante encorvada llevaba anteojos de montura negra y un vestido rojo con puntos blancos. Germán y Estela compraban las entradas al cine, la mujer miraba los carteles de los próximos estrenos, ellos caminaron hacia la calle, ella los miró asustada, ellos sonrieron al salir y se dieron un beso. La mujer aun jura que ambos tenían sombras negras flotando sobre sus cabezas. La mujer no dijo nada ese día, corrió a su casa y tomo varias pastillas que la despertaron mucho después que todo había ocurrido. Las entradas las compraron al principiar la tarde, esas tardes dulces de primavera, caminaron un tiempo y llegaron a un prado largo con un lago lleno de patos, donde descansaron. La primavera podía verse en el verdor del campo, en los pequeños patos que seguían a la madre, en los pajaritos que cantaban sobre los sauces llenos de verde. No estaban solos, mucha gente estaba reunida allí. Casi parecía que todo el pueblo estaba reunido. Ellos no prestaron atención a nada raro, pero ahí sucedió la segunda cosa rara. En el prado junto con la gente muchos canes se reunieron, eran de seguro las mascotas de toda esa gente. Sin embargo, por donde estaba Germán los animales no iban, como asustados. Nada más ocurrió allí; después de retozar, jugar y reír regresaron. El mismo sol, con su prisa, parecía no querer presenciar lo que iba ocurrir. Llegaron a casa antes que oscureciera y tomaron un largo baño juntos. Por la mañana, si ocurrió algo para contar. El pueblo era pequeño, todos se conocían y desde afuera casi nunca venía gente, pero ese día llegó una camioneta volkswagen del tipo furgón, de esas que despiden grandes cantidades de humo mientras avanzan lentamente. Ninguna persona hubiera podido encontrar nada extraño en la pareja que llegó. Pero si eran extraños, no en sus ropas tampoco en su hablar o caminar, eran extraños en su historia. Eran un hombre y una mujer ambos de la capital, de donde trabajaba Germán. No eran, sin embargo, conocidos de él; pero ellos si le conocían. Llegaron y lo siguieron, nadie lo advirtió. Estaban en la plaza, del otro lado del niño que tiraba agua desde su cántaro, el agua les ocultaba los rostros como una cortina . Conversaron, rieron nadie vio nada extraño en eso, nadie tenía que estar pendiente de algo anormal. Caminaron detrás de Estela y de Germán mientras se besaban y reían como cualquier pareja. Los visitantes llegaron un poco después a la boletería del cine y casi los pierden, pero una mujer atropelló a germán cuando salía apurada, ahí los volvieron a encontraron. La oscuridad del cine fue una gran aliada. Pudieron estudiar a Germán con cuidado y en detalle. No sabían que iba hacer él por la tarde, su plan era seguirlo hasta llegada la ocasión en que se encontrara solo, si era posible. Pero Estela parecía no desprenderse de él en ningún momento. Después del cine Germán llegó con su mujer era casi hora de cenar. Estaban cansados pero felices, tomaron una ducha y salieron rumbo a la casa de los padres de Germán. Como costumbre en el pueblo siempre manejaba Estela, conversaron de nada. En ningun momento se percataron de la camioneta que los seguía a una distancia más que prudente. La casa de los padres de Germán queda un poco retirada, en las afueras del pueblo. Es una casa de campo, ahora un poco olvidada. Ese día habían invitado los pocos amigos que tenían en el pueblo. No era una fiesta, solo una reunión de amigos. Allí estaba Miguel y su esposa, la misma chica de la que se enamoró cuando tenía quince años. También estaba Juan junto a Esteban, la esposa de Juan murió el año pasado, él de a poco se iba recuperando, Esteban todavía estaba soltero. También estaban los padres de Germán. Llegaron Estela y Germán, la reunión apenas había comenzado, con unas cuantas copas de vino estaban todos contentos. Era casi media noche y ellos todavía bebían, ninguno se dio cuenta de la camioneta estacionada detrás del árbol de la entrada a solo unos metros de la puerta de principal. La pareja abandonó la camioneta ambos llevaban puesto un sobretodo gris; ella tenía una pequeña pistola guardada en el bolsillo y un cuchillo; el guardaba bajo el sobretodo un rifle calibre 22 también tenía una pistola mas grande que la de su mujer. No estaban los perros. Gustavo, el padre de Germán los había encerrado para comodidad de las visitas. Los intrusos cruzaron la cerca muy en silencio, sin prisa, midiendo sus pasos. Por fin, estaban en el lugar correcto y el momento correcto haciendo lo correcto, pensaron ellos. Entraron a la casa, no prendieron ninguna luz. Subieron a la planta alta, despacio caminaron por el pasillo. Entraron en una habitación, la del lado derecho, la que tenía el balcón que miraba a la pileta. Desde allí pudieron ver a Germán, a quien conocían, bebía abrazado de Estela. Sin decir nada, solo mirándose los asesinos salieron de la habitación, En silencio, como habían subido bajaron las escaleras, salieron de la casa, la rodearon y sin decir palabra alguna ejecutaron la escena tantas veces planeada. Germán y sus amigos no pudieron darse cuenta hasta el primer disparo. El primero fue para Esteban, en el pecho cerca del corazón, disparó ella con la pistola. Luego siguió la madre de Germán, la callaron con un disparo de rifle en la cabeza, su cuerpo cayó pesadamente en la pileta vacía. Juan que amagó con defenderse pero fue destrozado por dos disparos, uno en la cabeza, era del rifle y otro en los pulmones, de la pistola. La esposa de Miguel ahogó un grito cuando una bala rompió la copa que tenía en sus manos y le traspaso la cabeza. La mirada de Miguel rayaba casi la locura mirando el cuerpo muerto de su esposa; un disparo con el rifle lo detuvo cuando saltaba a vengar su muerte. El padre de Germán no llegó a levantarse del sillón donde estaba, sólo la copa de whisky se le había resbalado, una certera bala acabo con él y quedó sentado sobre el sillón. Quedaron vivos Germán y Estela, las dos armas de los asesinos apuntaban hacia ellos. ¡Dispararon! Germán gritó y empujó a Estela hacía la pileta, la bala golpeó en la mano de Estela y al caer en el suelo duro de la pileta quedó desmayada, como muerta, allí la encontraron. Un disparo de rifle estalló en la cabeza de Germán. Su cuerpo cayó en la pileta a los pies de Estela. El asesino recargó su rifle y descargó la munición sobre el cuerpo de Germán, uno en el rostro y otro en el tórax, el cuerpo quedó irreconocible. Así termina la historia de Germán

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6 comentarios en “Historia de un final (part 1 – 2)

  1. hola luisito como siempre me vivis sorprendiendo…el otro dia me harte de buscar este sitio y no lo encontraba…necesitaba leer y en este lugar siempre encuentro algo q me hace bien!…o me hace reflexionar…o no se! siempre es algo…gracias por pasar por mi flog!…

    antes de ayer empeze mi 7º libro!! jeje…te acordas q yo escribia mi vida?..lo sigo haciendo…jeje y voy por el 7º ..pero no soy muy aptos para editarlos jajaja!!1

    bueno nenen nos vemos!!

    patito

  2. Rubineli

    que onda luis!!!!!!!!!!! oye es la primera vez que me meto a esta pagina y pues la neta me sorprendio muchisimo esta historia de german porque nunca me lo imagine y pues me encanto y gracias por compartirlo con nosotros va?’
    GRACIAS!!!!!!!!!

    BYE!!!!!!!!!!!

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