Luna de papel

19 julio 2008 § 15 comentarios

Otro 19 de julio, y por los años voy pasando, sin ton ni son, inexorable hacia el olvido.

He tenido todo el día para escribir “algo”. No he podido, no he querido.

Por estos días todo pasa de manera normal, sin grandilocuencias ni sutilezas. Mi mas ansiado deseo es tener a mi amiga Luna que me quita el sueño, pero ella no se da por enterada, o me evita de la manera más elegante.

Mi amiga Luna a veces me dice “te quiero” otra veces me ignora. No se si creerle o ignorarla, aunque no puedo ignorar tanta belleza. Tan lejos vive, esta amiga mia, la luna, que no dejo de extrañarla como si toda la vida la hubiera conocido.

La otra noche mientras conversaba con ella, le insinue, tonto, que sería hermoso vivir toda la vida con alguien como ella; nubes de dudas la cubrieron y no dijo nada. Quizá tenga razón, ella está tan lejos que algo entre nosotros sería imposible, sin embargo, las distancias se acortan, puedo volar he ir hasta ella. Pero quizá ella, solo me quiere como amigo y yo la quiero para que guie los caminos de mi vida.

Es la Luna que espero encontrar en sueños. La misma que cuando la miro a los ojos me encandila con su brillo. Tan brillante es mi amiga Luna que parece un Sol.

A veces me pregunto, de que sirve seguir soñando. Que de tanto soñar los sueños se acabarán y sin ninguno, en el final de mis días, quedaré.

Hace mucho, mucho tiempo

29 mayo 2008 § 22 comentarios

Hace mucho, mucho tiempo, escribí estos dos fragmentos, de nada.

Hubo un tiempo que no hizo falta pensar en el tiempo.
Hubo un tiempo que en el tiempo no existía el hombre.
Hubo un hombre que creo a un Dios.
Hubo un hombre que estuvo en el tiempo.
Hubo un Dios que no nunca fue Dios.
Hubo un hombre que dijo, vio a Dios.
Hubo una persona que dijo ser Dios.
Hubo un hijo, que murió por el mundo.
Hubo un mundo que se creyó dios y desapareció.

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Ganso

7 enero 2008 § 2 comentarios

Sobre el post
Este post se va construir en partes, conforme las vaya escribiendo.
Se que así no lo voy a terminar, pero haré el intento.

El personaje: 

Ganso:
Es un muchacho que nadie comprende. Va por la vida recibiendo golpes y golpes. Aun hoy se pregunta como hizo para vivir tanto tiempo. Es una adolescente de edad indefinida.

Sal y Picante

20 diciembre 2007 § 5 comentarios

Quedamos como amigos,
después de una larga charla,
muchas discusiones,
unos buenos besos y
mejores noches juntos

Quedamos como amigos,
nada se pudo hacer, 
y fue mejor así.
La quería matar y ella a mi
sin embargo que cálida es su piel.  

Necesitabamos un poco de azucar, 
y otro de sal,
pero se nos pasó la mano,
con el picante y tanto qué; 
terminamos los dos con lesiones en el corazón,
pero siendo amigos.

No me quejo sin embargo,
pues en nombre de una buena amistad,
a veces:
destruimos las sabanas y la cama,
recordando aquellos días que nos sobraba,
la azucar, sal y el picante.

Extraña realidad

17 diciembre 2007 § 9 comentarios

Suele suceder que en momentos, ciertos momentos, mientras dejo que el mundo suceda a mi alrededor se me ocurren las más maravillosas ideas, los mejores dialogos, situaciones muy graciosas; pero sobre todo las ideas. Sucede también las muchas de las veces que no tengo como guardar toda esa ebullición creativa. Bien sabe cualquiera que es imposible escribir en un cuaderno montado en un colectivo (sin embargo este texto fue escrito así).

Quizá deba comprarme un grabador de voz, no se como me vería con uno de esos hablando mientras viajo, no se.

Cierro los ojos y pienso cosas que pueden pasar, y no hablo de cosas triviales o imaginarias, hablo de cosas posibles, lo malo es saber que todo lo que imagino no va suceder nunca.

Ante lo dicho en el parrafo anterior, no estoy diciendo que me sucedan cosas impensable, sino que si quiero que algo suceda no debo pensar en ello, triste.
Soy de aquellos que se alimentan del pensamiento, de los sueños, que cuando cierra los ojos disfruta como si realmente viviera en un sueño.

Mi problema es la realidad que me es tan extraña.

Corte! Corte! Corte!

11 diciembre 2007 § 4 comentarios

Ayer me corté el dedo, fue un corte pequeño, justo en la punta del dedo.
Tenía hambre y lo unico disponible eran una verduras y una lechuga que se hacía vieja en la heladera.
Aunque se cocinar, no pude hacer demasiado con lo poco que había, decidí entonces hacerme una ensalada. Las ensaladas me gustan con limón, tolero poco el sabor del vinagre, tampoco le pongo pimienta, de ningún tipo. Limón, sal y aceite de oliva es para mi perfecto y para las verduras suficiente.
Al limón lo escurro en la ensaladera y agrego un poco de sal. De todo la cebolla va primero pues necesita más coción luego el tomate y la lechuga, que todos sabemos que se cocina muy rápido. Y no nos olvidemos del aceite de oliva.
Sabido esto sólo hacía falta cortar las susodichas verduras. El tomate y la lechuga son faciles, trozos grandes al fin, en unos pocos cortes están listos.
El problema es la cebolla, que como sabrán tiene distintas formas de cortarse, además que suele desarmarse en sus capas cuando no se la sujeta debidamente. El corte que a mi particularmente me gusta para ensaladas es el que los cocineros llaman “juliana”. No es un corte fácil. Para los que no saben con este corte la cebolla debe tener aprox. un milimetro de espesor por lo que requiere un cuchillo muy filoso, mucha práctica y coordinación para ir retirando los dedos cuando llega el cuchillo; el problema sin duda, por los hechos, estuvo allí; mi diestra fue más rápida que su compañera.
El corte no fue profundo, sólo me rebané la piel, medio centimetro cuadrado para ser exactos y en la punta del dedo medio. El dolor no fue tanto como la sangre que largó. Eso sí, salvé la ensalada y con un curita en el dedo la terminé.

Formas de cortar la cebolla

Sin título

10 diciembre 2007 § 4 comentarios

Curioso, pero cuando voy a escribir algo, si empiezo con el título, es muy seguro que nunca termine el escrito. Deber ser por querer darle un final antes de haber empezado.

A veces en la vida suele suceder así, que imaginamos cosas que no han pasado nunca y por esas cosas de la vida nunca pasan. O debe pasar por no dejar crecer lo que uno hace, debemos dejarlo que corra y se sienta libre y vaya por donde quiera ir, pues así interpreto lo que escribo, algo que siempre está vivo.

Y viven desde que los empecé, concibiéndolos, algunos por sólo unos días otros ya llevan muchos años. Después viven en cada uno que los lea, he ahí que sucede algo mágico, pues he logrado trasmitir lo que pienso, pero no de manera idéntica, sino a través de la interpretación (o la ensoñación). Es entonces ese pequeño escrito un parte mía y una parte del lector. No son imagenes son imaginaciones. Por eso me gusta escribir, y me gusta mucho más que lean lo que escribo. Es como ser un dios de un mundo completamente nuevo donde todo se puede cambiar.

Sólo espero no empezar otra vez con el título.

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