Curioso, pero cuando voy a escribir algo, si empiezo con el título, es muy seguro que nunca termine el escrito. Deber ser por querer darle un final antes de haber empezado.
A veces en la vida suele suceder así, que imaginamos cosas que no han pasado nunca y por esas cosas de la vida nunca pasan. O debe pasar por no dejar crecer lo que uno hace, debemos dejarlo que corra y se sienta libre y vaya por donde quiera ir, pues así interpreto lo que escribo, algo que siempre está vivo.
Y viven desde que los empecé, concibiéndolos, algunos por sólo unos días otros ya llevan muchos años. Después viven en cada uno que los lea, he ahí que sucede algo mágico, pues he logrado trasmitir lo que pienso, pero no de manera idéntica, sino a través de la interpretación (o la ensoñación). Es entonces ese pequeño escrito un parte mía y una parte del lector. No son imagenes son imaginaciones. Por eso me gusta escribir, y me gusta mucho más que lean lo que escribo. Es como ser un dios de un mundo completamente nuevo donde todo se puede cambiar.
Sólo espero no empezar otra vez con el título.













10 Diciembre 2007 at 5:32 pm
Hola Luis, es cierto si empiezo por el titulo no termino el escrito.. Y de las cosas que mas disfruto es escribir.. aunque a veces termino por no entenderme ni yo misma. La escritura es una enorme ventana que nos lleva a todas partes..
saludos..
10 Diciembre 2007 at 8:44 pm
A mí se me ocurren un montón de títulos y ninguna historia para ellos. Es mejor a tu manera.
11 Diciembre 2007 at 11:10 am
y si mi querida MiNe, a veces cuando uno empieza a escribir la cosa va dando tantas enredos que uno termina por confundirse.
Lo peor es cuando has dejado algo escrito a medias y lo retomas después de mucho tiempo.
Algo así le pasó a Gabriel García Marquez con “12 cuentos peregrinos”
Mna, nose si es mejor a mi manera, pero me sirve. Es que puede ser que teniendo el titulo de antemano nos obliga a seguir un camino, camino que quizá no queramos seguir.
Saludos
7 Octubre 2008 at 10:29 am
omg.. good work, bro