Tú,
tus ojos,
estrellas en el cielo;
faroles, mi oscuridad.
¡Me vuelven loco!
Tú,
tus labios,
sólo tus labios;
tanto tiempo deseados.
¡Me vuelven loco!
Tú,
tu sonrisa,
fresca brisa;
primavera en mi corazón.
¡Me vuelven loco!
Tú,
y sólo tu,
sin nada de lo dicho antes;
tu alma y la mía.
¡Para ser felices!














Agosto 7, 2007 at 7:49 pm
Qué lindo!
Cuando sólo la sonrisa del ser amado basta para ser feliz…
un beso grande
Agosto 9, 2007 at 11:11 pm
Sin nada de lo dicho antes….que bueno….tu alma y la mía….
eso es cuando sobran las palabras, ¿no?, hay veces que e soficio de poeta se queda tan corto ¿no? frente esas realidades…
Un saludo Luis y gracias por recomendarme tan ejemplar poeta!!!
Agosto 11, 2007 at 3:00 pm
Gracias chicas… de verdad gracias.
Agosto 13, 2007 at 4:43 pm
Porque nos avergonzamos de lo que pensamos y escribimos
es una parte de nosotros mismos..una parte importante, diria yo..pero es asi..nos avergonzamos y nos disculpamos antes de tiempo.
Todo lo que uno ha escrito y sentido en el paso
casi siempre, le parece pueril.
Te expresas con sencillez
Un saludo