Mi querida muchacha, te han golpeado, te han aturdido con sus palabras. Ya nada tienes que hacer, ahora muere el Dios que no existe te recibirá en el mundo de tu fantasía. Muere, no sonrías, tonta.
Mi muchacha más lo sentiré yo que pierdo la mejor de mis fieles. Te he dejado que hurgues, que te satisfaceras con mis posesiones. Mírate ahora, tonta, solo te queda sonreír.
Muchacha, mía. Porqué así lo quise con el poder que me da el señor dinero.
¡Muchacha! ¡Muchacha! ¡Muchacha!
En susurros te digo: ¡Muere ya! Muere ahora que todavía puedes ser feliz.
Muchacha, donde vayas, recuerda la casa que dio cobija, y vuelve, muchacha, junto con las golondrinas.
Adiós Muchachita.














Agosto 1, 2007 at 4:44 pm
Creo que esta muchacha no tenía ojos de papel….
Agosto 2, 2007 at 1:54 am
No, no.
Pero si un corazón de tiza.